Noticias y Novedades

LA BOLSA SOLIDARIA

Dr. Ruben Pasquali

29/12/2019
Primero demos una mirada a los indicadores luego de una semana reducida por los feriados navideños.

 


     Primero demos una mirada a los indicadores luego de una semana reducida por los feriados navideños.

 

Nuevamente las acciones están en el podio con una suba en dólares (siempre consideramos el CCL para el cálculo) muy similar a la semana anterior. Los bonos tuvieron una gran recuperación reflejándose en una nueva caída del riesgo país, y el dólar tuvo una leve recuperación en las variantes MEP y CCL a pesar de la reducción de las tasas de interés impulsadas por el Banco Central.

Pero la estructura de la suba fue diferente a las semanas previas. En esta oportunidad el mercado fue de más a menos, con subas muy importantes el lunes y el jueves y una toma de ganancias en bonos y acciones el viernes.

Las tomas de ganancias son necesarias y saludables en cualquier movimiento que se precie de tal, pero dado el contexto cada nuevo escalón que avanzan los precios brotan las preguntas, muchas de las cuales no tienen respuesta, todavía. Resulta claro que el punto de partida eran precios viles con una clara subvaluación, tanto en bonos como en acciones. Pero ante la fortísima recuperación la primera pregunta que se hacen operadores e inversores es si estamos frente a un rebote de las caídas exageradas o en los albores de un cambio de tendencia. La respuesta no es fácil, pero los escenarios que se abren son bien diferentes.

“Los mercados crecen dentro del escepticismo” pregonaba Templeton, y la historia lo corrobora. Ese sentimiento parece interpretar mejor que ningún otro la percepción de muchos inversores. Las dudas tienen sustento en interrogantes con final abierto. ¿Qué sucederá con la reestructuración de la deuda? ¿Cuál será finalmente la propuesta para los acreedores? ¿Cómo será la negociación con el FMI? ¿Hay un plan que haga sustentable los compromisos futuros? ¿Cómo hacemos para que la economía crezca? Son algunos de los muchos desafíos pendientes. Y si bien una de las características de los mercados es la anticipación, no es menos cierto que en algún momento las expectativas se deben confrontar con la realidad.  Y esa realidad dependerá de como se resuelvan estos y otros interrogantes. Los riesgos son muchos, pero el premio es grande, cortesía del pesimismo previo.  La incertidumbre genera oportunidades en los precios que difícilmente veamos cuando aparezcan las certezas.  Por eso cada decisión, cada declaración o anuncio es mirado con extrema atención. Estamos en etapa de definiciones. El gobierno recién arranca y empieza a mostrar con cuentagotas sus primeras cartas. Por ahora no aparece un plan ni se conoce una propuesta para los acreedores. Tampoco está muy claro como se va a reactivar la economía. Pero hay una voluntad declarada de cuidar el equilibrio fiscal -para un gobierno peronista es toda una novedad-, de despejar el camino inmediato de vencimientos de deuda, pagando en algunos casos, reperfilando en otros. Las subas de impuestos a bienes personales, consumos y/o compras de dólares y retenciones al agro, sumadas a los cambios que se pretenden hacer a los ingresos de los jubilados, son medidas que apuntan a aquel objetivo de equilibrar las cuentas públicas, pero que demandarán algún tiempo para ver su efectividad.

Del otro lado del mostrador la baja de tasas de las Leliqs por parte del Banco Central es una clara medida que busca recrear el crédito e incentivar el consumo.

No hay un plan dicen los escépticos, falta tiempo, pero vamos por el buen camino responden los más optimistas. Por ahora preferimos creer en la recuperación responden los mercados con el único idioma que conocen, que es el de los precios. Pero todo tiene colgado el cartel de condicional. Nadie conoce los tiempos, pero todos sabemos las consecuencias de posibles errores o aciertos.

Los inversores profesionales en tanto buscan las señales que va dando el mercado. No se endulzan con los precios y monitorean el volumen de negocios. Un indicador que vino creciendo en las últimas ruedas y que retrocedió el viernes con la toma de ganancias, algo coherente con una corrección de precios en medio de una tendencia alcista. Diciembre y enero tradicionalmente son meses mayoritariamente favorables para la inversión bursátil. Si se alinean los planetas la historia puede volver a repetirse, pero dado el contexto también tendremos una marcada selectividad entre los distintos activos.

Finalmente, el sábado se publicó en el Boletín Oficial el Decreto Reglamentario de la Ley 27.541. En el mismo se establece que si se trae el equivalente al 5% de los activos situados en el exterior hasta el 31.3.2020 y se dejan depositados en una entidad financiera hasta el 31.12.2020 no corresponderá el pago de la sobretasa en el caso del impuesto a los bienes personales. Una medida que puede ser de utilidad para muchos inversores.

 

En el plano internacional lo más relevante pasa por el nivel de los índices de Wall Street que tienen la gran posibilidad para terminar el año en máximos de todos los tiempos gracias al efecto del acuerdo de “fase 1” que podrían alcanzar Estados Unidos y China y que ha contribuido, este 2019, a relajar la incertidumbre en torno a la marcha de la economía global. El índice de referencia en EE. UU., el S&P500 se ha revalorizado cerca de un 30% este año. Una Reserva Federal más “dovish” y los buenos datos macroeconómicos que ha mostrado el país también han contribuido a impulsar a las bolsas estadounidenses hasta estos niveles récord.

Sin embargo, esto también es una alerta mirando al futuro ante la posibilidad de que en algún momento sobrevenga una corrección de cierta magnitud. En este sentido, en las últimas jornadas el precio de la onza de oro (un tradicional refugio ante situaciones de crisis) volvió a recuperar la zona de los USD 1.500. Un precio alto del oro favorece el incremento de los ingresos de las mineras.  Las mineras constituyen un sector que ha estado bastante deprimido durante los últimos años y parece estar recuperando terreno. En este sentido el Cedear de Barrick Gold (GOLD) es una buena alternativa para quienes deseen tener una cartera diversificada con cierta protección ante posibles correcciones del mercado americano.

 

Dr. Ruben  Pasquali
Mesa Fernández Laya SA

Saludos Cordiales

 

 

 


Compartir

Volver